26Febrero2017

Primer hombre en el mundo que usó una toalla femenina

ImagenEs muy común que las mujeres uses las famosas toallas sanitarias, por los motivos que todos conocemos, pero que un hombre se haya atrevido a usar una toalla femenina, es un caso muy particular, único en el mundo. Pero conozcamos por qué.

Arunachalam Muruganantham es de la India y pudo cumplir su sueño, empujado por la idea de ayudar a las mujeres pobres en su país y en las naciones en desarrollo a lidiar con la menstruación.

Muruganantham estuvo decidido a llevar a cabo su proyecto, pese a que ninguna mujer en la India quiso probarlas, por los prejuicios que en este tipo de países son conocidos, por lo tanto no dudó ni un solo instante en probarlo en su propio cuerpo.

"Neil Armstrong fue el primer hombre en la Luna, Edmundo Hillary y Tenzing Norgay los primeros en conquistar el Everest y yo, Murugan, soy el primer hombre en el mundo en usar toallas femeninas", aseveró con entusiasmo este empresario de 49 años.

Las mujeres en la India ni siquiera hablan sobre la menstruación, porque es un ambiente muy conservador, explicó Muruganatham a la BBC. Esperar que aceptaran participar en una prueba de su producto hubiese sido pedir demasiado.

"Incluso las esposas no están dispuestas a hablar de la regla con sus maridos", dice apenado.

Hace doce años, muy poco después de que se casara en una zona rural del sur de India, notó que su esposa escondía unos "trapos feos y sucios" en alguna parte de la casa. Murunganatham descubrió más tarde que su mujer utilizaba estos trapos cuando le venía el período.

Frente a esto, su esposa le explicó que si compraba un paquete de compresas, ya no le quedaba dinero para la leche, así que fue inmediatamente a desarrollar du proyecto, es decir una solución económica para su esposa y otras mujeres para soportar el período.

Luego de cuatro años de experimento diseñó una máquina pequeña que fabricaba toallas femeninas a bajo costo cuya operación no requería más que cuatro o seis personas.

A falta de voluntarias, Murunganatham creó un dispositivo para "generar" su propia menstruación.

Con el forro de goma de una pelota de fútbol relleno de sangre animal, "creé un útero artificial", dice orgulloso. Luego, el empresario conectó este útero por medio de un tubo con las compresas y lo probó en su cuerpo, mientras hacía ejercicios como caminar y andar en bicicleta.

Y su osadía fue recompensada: según cuenta, ya vendió su máquina para hacer compresas en 23 estados de India, en Nepal, Bangladesh, Afganistán, Sudáfrica y Zimbabue.

Cada máquina cuesta US$1000. Las toallas femeninas que produce son para el mercado local y el producto final cuesta un cuarto de lo que valen las compresas que se consiguen en las tiendas.

"Voy hacer que India se transforme en un lugar en el que el 100% de las mujeres use compresas", dice Murunganatham, quien confía que su iniciativa genere además millones de empleos. Informa BBC Mundo.

JAOG

Más sobre el Mundo

 
 
 
Ciencia, Tecnología, Actualidad, Ecuador y el Mundo

Conéctate a través de: